sábado, 3 de marzo de 2007

Primera carta...

Amore mio, has decidido unilateralmente dar fin a este relación. Si hasta hace poco intuia tu intención, ahora puedo decir que ya está, que no pensás continuar conmigo, que para vos esta historia terminó...
Pero, y yo?, Y todo el amor que me quedó atragantado para dar?.
Odio la unilateralidad del amor. Vos podes decir se acabó, yo no puedo decir quiero seguir jugando...
Ya está, ni siquiera me dejaste hablar, gritar, amagar a darte un par de golpes para que me entiendas. Nada. Te fuiste. Muy delicado, evidente, obvio, el detalle del anillo en la mesa.
Muy silenciosa, gris, oscura la casa sin tu voz. Muy seco, frio, apagado mi corazón a partir de este momento.
Es cierto, amor, que esto hacia rato que no funcionaba bien. Pero como duele!!!. Es cierto que habiamos empezado a dudar del amor del otro, del compromiso del otro hace ya un tiempo.
Pero, igual, como lastima.
No se muy bien que decirte.
Solo sé que te amé como nunca amé a nadie. Que te amo todavía demasiado.
Que no siento que esto esté terminado. No sin antes hablar un buen rato.

viernes, 2 de marzo de 2007

Por que escribo....

Porque me duele, porque siento necesidad de decir cosas que no me dejas decir, porque no me escuchaste antes, ni ahora, porque me harté de tu forma de no valorar mis logros. Porque esta relación asi, me queda chica , me chinga por todos lados, me incomoda debajo de las axilas, en la nariz, me sabe a poco, a gusto raro. Porque tuve la mitad, y ahora siento que apenas si puedo rasguñar un pedacito. Porque la felicidad era esto, tambien, y las ganas de dar vuelta las cosas para mejor. Porque estuvimos a nada de lograr todo.
Porque si.

A manera de prólogo...


Cuando era chico me fascinaba una escena de una película de Pierre Richards. En esa escena, y creyendo que es el padre de un joven que ha desaparecido, y al cual debe buscar, le cuenta a otro personaje que cuando el era chico, escribia cartas a su padre, y las arrojaba al cesto de basura de su oficina, esperando que aquel, revolviendo entre bollos de papel las encontrara y las leyera... Aunque eso nunca pasaba...
Algo de esa imposible posibilidad hay en este blog: esta cartas hablarán de alguien, y para alguien que apenas alguna vez leyo algo de lo que yo haya escrito...
Los blogs no existen para el, como aquellas cartas tiradas a la basura...